sábado, 12 de julio de 2014

Temas peliagudos (I): Fascismo

Mucho se oye hablar hoy en día del fascismo, y al igual que Pablo Iglesias decía en el debate que en este post os enlazo, parece que todo es fascismo; el PP es fascista, un comunista o un anarquista son fascistas, ser cristiano es ser fascista, la PAH es nazi, y si estás en contra de mí, eres fascista. Ultimamente, amplios sectores de la sociedad invocan la palabra 'fascismo' para desacreditar la opinión de personas u organizaciones, sin pararse a pensar qué es realmente el fascismo, y más aún, vinculando una ideología que ha traído tantas desgracias a la humanidad con personas que seguramente no son fascistas y ni siquiera tienen nada que ver con el fascismo.
Basándome en mis propios conocimientos y en la información que tratan de debatir en Fort Apache, voy a intentar definir el fascismo. Así pues, deberíamos de comentar que el fascismo es una ideología nacida a raíz de la I Guerra Mundial, cuyo artífice fue Benito Mussolini. El fascismo trata de poner al Estado por encima del pueblo, la máxima preocupación del estado es el estado en sí mismo, que se nutre del pueblo, muy homogéneo y organizado a través del corporativismo; es la exaltación de la nación. Al contrario de lo que se suele pensar, el fascismo, en su origen debe de ser laico, no debe de permitir que un institución como la Iglesia Católica controle al estado y a su pueblo. Para esto ya se han definido ideologías como el fascismo clerical, cuyo buen ejemplo es el nacionalcatolicismo español.
El nazismo no es otra cosa sino un fascismo pangermanista, con un claro componente racista y antisemita.
Ahora me gustaría entrar en el tema del socialismo y el fascismo... Yo, quizás erróneamente, muchas veces llamo al fascismo como "el socialismo de derechas". ¿Por qué uso esta 'definición'? Para explicar esto voy a partir del fascismo alemán: el nazismo. Nazismo viene de Nazi, que es una forma apreviada de decir Nationalsozialismus (en español: nacionalsocialismo); el nacionalsocialismo vino de la mano del NSDAP, el partido -y movimiento- que hizo llegar a Hitler al poder (y sí, para quienes no lo sepan, Hitler llegó al poder por las urnas, eso sí, de una manera no muy limpia).
El apoyo inicial que tuvo Hitler fue mayoritario entre la clase media y en parte también entre la clase obrera, el Führer prometía trabajo y unas condiciones laborales dignas, pero recordemos que, siempre hacia el trabajador alemán de raza aria. Y de hecho, a la clase obrera y media alemanas no les fue mal siempre que fueran arios, puesto que se aplicaban ciertas medidas socialistas, sin que faltaran nunca ciertos componentes de derecha, así como el racismo y el antisemitismo. Me gustaría comentar el miedo que tenían algunos empresarios a que Hitler nacionalizara las empresas, puesto que el estado podía requerir de toda la maquinaria necesaria para funcionar, cueste lo que cueste. Por lo tanto, podemos decir dos cosas opuestas, pero verdaderas; y es que el fascismo se ha llevado medianamente bien con el capitalismo, y también se ha llevabo mal, justamente por esas medidas socialistas.
Quiero comentar una última cosa. El fascismo español pronto degeneró en el nacionalcatolicismo imperante durante la mayor parte de la dictadura franquista; en España había ciertos componentes fascistas, sí, pero no llegó a ser ese fascismo más puro del III Reich. Por no hablar  de que en España nunca hubo un líder con una buena oratoria y que moviera a grandes masas, como sí ocurrió en Italia y Alemania, aquí se quedó a medias tintas; y el componente fascista-falangista fue desapareciendo durante los primeros años de la dictadura franquista.
Al igual que los tertulianos del debate enlazado, concluyo que el fascismo es difícil de definir, ya que se puede expresar de formas muy diversas (y esto es uno de los principales rasgos que lo convierte en algo realmente peligroso), aunque con un poco de educación y cultura es fácilmente identificable.
Así pues, esperemos que no se repitan experiencias como las vividas en tiempos pasados -y bastante recientes-, que aún así, hoy en día todavía están por solucionar y conocer algunas de ellas. Y por supuesto, como he dicho al principio del post, no nos dejemos llevar por la fácil banalización de la palabra fascismo, puesto que es algo realmente serio, peligroso y que vale la pena conocer.
Estoy completamente seguro de que he obviado algunos detalles, ¡e incluso ideas y conceptos importantes! Pero para eso está el botón editar y un [ACTUALIZADA] en el título :D

Aquí tenéis el debate de nuestro querido amigo Pablo Iglesias:


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