viernes, 20 de noviembre de 2015

Bueno, leed esto, que es muy interesante

Valoremos las ideas. Hoy, mientras echaba un ojo (y el otro también) a Bloodsucking Bastards, veía pasar ante mi la mediocre y corriente vida de oficina que a tantos jóvenes les aguarda, que a tantos adultos atrapa, y me reafirmaba una vez más en que antes prefiero irme a currar a una plataforma petrolífera que pasar mis días sentado en una silla delante de un ordenador aguardando mi jubilación. [He leído sobre lo duro que es trabajar en una plataforma petrolífera.] No quiero cavar zanjas y ver como crecen los arbolitos tampoco, quizás a otras gentes le motive, a mi no.
Me siento incapacitado para trabajar, rechazo esa idea común a todas las ideologías políticas. El trabajo, el puto esfuerzo y sufrimiento para la propia supervivencia.
Soy partidario de que si persigues y haces lo que te gusta y motiva, sobrevirás gracias a ello. Quizá muera mañana mismo siguiendo esa idea, pero al menos moriré con algo en mi cabeza que nadie me puede corromper ni robar: mis ideales.
¿Qué quiero hacer con mi vida? No lo sé; bueno, sí. Quiero disfrutar, vivir, vamos... lo que por naturaleza hacemos o deberíamos hacer. Aquí entran muchos conceptos que no vienen al caso, yo, por ejemplo, soy agnóstico. Cuando me muera, si algún día pasa tal aberración, ya veré si hay algo después de la muerte, lo importante de momento es, ¿hay vida antes de la muerte? En mi caso sí, y la habrá también. Os lo aseguro. Me lo aseguro.
Soy un puto egocéntrico, y narciso, sobre todo, un egoísta, pero muy buena persona. Me gusta dirigirme por mis propias palabras y pensamientos, y decir que lo único que necesito es... Yo. Mira, quizá me matáis, es posible que no tenga sentido, e incluso seguramente no será verdad, pero es que me la suda, señores y señoras del whole universo.
Hablemos del tema que, no debe ser principal, pero me ha hecho encender este texto. Hace un tiempo, relativo tiempo, el ser humano comenzó a pensar en la política, y a crear "ideologías políticas", las cuales se han convertido en un concepto bastante importante e interesante de nuestra civilización. Lo dicho, es un concepto, algo más, estúpido, creado por estas poderosas mentes humanas. Con anterioridad a tales ideas nació la filosofía, y por la misma y posterior época se crearon las teorías económicas, los modelos sociales, y otro sinfín de conceptos maravillosos e inultilmente útiles.
Yo, que soy muy listo y eficaz, hace unos años y formándome mínimamente me dije "oye, que eso del anarquismo está muy bien, cuadra bastante, vamos a decir que soy anarquista". Y así estoy, pero mucho más curtido. Siempre ha habido de todo, ¿no? Y el anarquismo, que siempre ha existido, fue inventando por maravillosos hombres de fabulosas barbas, pensadores ellos, historiadores, filósofos, economistas, escritores, etc, de majestuosas y brillantes mentes. Digo que siempre ha existido la ideología ácrata porque, es el estado natural de las cosas, la reducción a la más pequeña gran sencillez y libertad: oye, que no queremos jerarquías, oprimidos ni opresores. Hala, ya está, sencillo, ¿no?
Bajo esta roca nacieron muchos bichos de diversas formas, colores y tamaños, pero todos partían de la misma granítica base.
Volviendo al tema, Yo. Mi mayor discusión en relación a mis ideales políticosociales ha estado conmigo mismo y también con diversas personas que no son yo, y ha tratado cuestiones tales como ¿Cuál es la mejor manera de luchar para cambiar las cosas? ¿Cuán pasivo/activo eres? ¿Qué haces para cambiar? ¿Haces algo? He recibido críticas y he hecho muchas otras.
Pasé mis años acudiendo a manifestaciones, incluso organizándolas, repartiendo propaganda, hablando a la gente, metiéndome en sindicatos, realizando acciones de dudosa legalidad, compartiendo toneladas de información.... Y, ¿y? ¿Qué hago ahora?
Como en tantos otros ámbitos de mi sublime vida, acabé harto de la gente. Pero la gente no ha corrompido mis ideales. Ahora reparto información por internet, tengo alguna discusión con algún familiar, recién compañero de clase, o amigo, escribo... y poco más. Pero, ¡leches, algo hago!
¡Yo no he tirado la toalla!
[Tocho sobre como cambiar las cosas y problemas relacionados] He conocido a muchas personas cuya única forma posible de lucha es quemar contenedores e ir a todos los actos, concentraciones y manifestaciones que promueva, participe o cree la CNT. ¿Y? {Mis máximos respetos a tal sindicato.} Los tiempos han cambiado, hoy en día más vale concienciar mediante la información que acudir en masa a una manifestación. Haced las dos cosas si queréis, siempre serán mejor que una, no os lo negaré; pero no contéis conmigo, pues, uno es más que cero. Ya verás tú la diferencia entre una manifestación de un millón de personas o una masa de un millón votos de ciudadanos concienciados otorgando la ventaja electoral a "x" partido que sí cambiará las cosas. ¿No? Lo veremos en las próximas elecciones, el ser humano no tiene remedio. O más bien su estupidez.
Misántropo parezco yo, si bien hay veces que me apetece militar en la bella y sana misantropía, no me defino por tal término.
Sigamos con el problema de lucha social... Hubo unos años, unos largos tiempos, en los que la gente vivía tan, tan mal, que no dudaban en dar su vida con la intención de cambiar la sociedad para obtener unas mejores condiciones de vida. La gente escuchaba discursos, se unía y peleaba, y después de mucho esfuerzo y sufrimiento, lograba su objetivo o parte de él. Y aquí estamos en un precioso S. XXI que no hubiera sido posible sin toda la lucha obrera.
Pero señores, que en el mundo occidental nos tienen a mínimos haciéndonos creer que estamos a tope. Estamos dormidos, bueno, yo no, vosotros.
Nos han dado tal perfecta y simple comodidad que creemos estar en el cielo, así es imposible luchar por tu vida, no lo necesitas.
El verdadero logro del poder actual es hacernos creer que estamos en el máximo estado de bienestar posible. Los movimientos anarquistas y comunistas, o de cualquier otra índole 'extremamente revolucionaria' han sido aislados por el sistema en una burbuja invariable. Esta otorga la sensación de que se hacen cosas para mejorar, que hay lucha y que el cambio es posible, pero es solo una ilusión.
Que los anarquistas de la CNT (y de todo, y de nada) van a seguir siendo los cuatro gatos de siempre (desde el fin de la II GM), unos con preciosas charlas y otros vestidos de punkys quemando contenedores. Así no se cambian las cosas, ya no. Bueno, los discursos bien orientados y tejidos siguen siendo un arma infalible.
Bueno, está claro que si reunimos a los cuatro gatos corporasaurios y sus cuatro amigos politicuchos que controlan el cotarro mundial, y les encajamos un AK47 en la boca a cada uno de ellos, también cambiaríamos el mundo a mejor y solucionaríamos unos cuantos problemas. Pero joder, intenta tú reunirlos.
{No, no creo que las cosas cambiaran tanto, para más información, consulte mi futura y armónica teoría de "No es el sistema, son las personas; estúpido."}
Hoy toca propaganda a mogollón, transmisión de ideas, discusiones, debates, etc. Atentados, ¿por qué no? Oh, pero yo no me pienso mojar, no, lo siento, tengo miedo. Sí, yo no quiero arriesgar mi vida, mi futuro, por un ideal político.
Mi vida y mi futuro, mis ilusiones, valen más que una ideología. Bueno, igual dentro de 60 años me cago en estas palabras mientras soy un esclavo en manos de alguna malvada corporación.
Oye, que parece que esté llegando al tope y conclusión de mi pensamiento con 20 simples años que tengo, que no... que esto es una constante evolución mental.
¿Sabeís que estudio? Estudio Finanzas y Contabilidad, sí, eso exactamente. Oye, ¿y por qué? Pues... mierda. Bueno, pues fundamentalmente por dos razones, la primera y más importante: me gusta. Me gusta la economía, entender el funcionamiento de este sistema, poder debatirlo, informarme, tener la posibilidad de ajustarlo, modificarlo, eliminarlo, crear otro, etc. Bueno, ¿y la segunda razón? Por el dinero. Sí, habéis oído bien. Por muchos ideales que tenga, esta claro que en el asqueroso mundo que vivimos el dinero es necesario. Por muy a nuestro pesar, sí. ¿Y si yo quiero crear una organización que se dedique a promover el anarquismo, informar y crear acción directa? Probablemente necesitaré financiación, cuanta más mejor, más capacidad de impacto tendré.
Pero igual lo único que quiero es tener dinero suficiente para vivir sin trabajar cuanto más tiempo mejor. O ambas cosas. Quién sabe. ¿A quién le importa?
A todo esto y cambiando de tema, que me agoto, ¿sabéis por qué la izquierda siempre fracasa? También son dos razones: Es tan crítica consigo misma que se acaba dividiendo y destruyendo. ¿Y qué más? No tiene ni puta idea de economía, piensa que el mundo económico y su organización es "una cosa de fachas, capitalistas y antirrevolucionarios".
[Fin del tocho sobre como cambiar las cosas y problemas relacionados]
Yo desecho la monotonía y mediocre felicidad de deseos banales y homogéneos, la tiro a la basura, bueno, ni siquiera la cojo para reciclarla, paso por al lado y ni la miro. Pero quiero un móvil, helado, un coche a mi manera, viajes diversos, pizza, ... En fin, lo que me salga de mi quijotera. Nunca irá conmigo querer vivir una vida feliz con un trabajo feliz, con una mujer feliz, un coche feliz, una casa feliz, unos hijos felices, una puta diarrea feliz. No. Porque eso no es la felicidad, bueno, quizá sí de aguien, que somos muchos. Pero no es mi felicidad.
Vaya, ¿qué ideales tienes tú? Bueno, pues, eh... bien... Mi máxima quizá sea "vive y deja vivir".
En serio, ¿a que es sencilla y genial? ¿Tan difícil es llevarla a la práctica? No paráis de joder, eh.
Ni idea de quién empezó a joder primero, pero seguro que fue humano.
El caso es que yo tengo ideales, unos, que pueden ir y venir, modificarse, crearse o desaparecer. El estado de tus directrices mentales no es impertubable. ¡Ni siquiera necesitas directrices! Yo llevo a cabo mis ideas como me da la gana, nunca de perfecta manera, pero siempre con una intención. Y os puedo asegurar que es la mejor y más perfecta intención que vais a ver mucho inexistente tiempo.
La reafirmación del Yo como unidad indivisible y única de la sociedad es quizá la menos imperfecta de las maneras de querer explicar un estúpido concepto con palabras, y creedme que hay muchos conceptos interesesantes, pero todos estúpidos son. ¡Y es de los menos estúpidos!
Yo soy un hipócrita, a veces digo unas cosas y hago otras, ... que va, soy más firme y honesto que cualquier perro. No, pero seamos sinceros y eficaces, ¿quién no querría regirse, o poder regirse, por el "haz lo que yo digo, no lo que yo hago"? El ejemplo puede dar asco si así lo deseamos y asimilamos, ¡está en nuestra libre y maravillosa elección! También escupo a la creación y existencia del propio ser humano, mientras admiro su infinta belleza y sus capacidades. Expreso mis opiniones en Twitter, en esta mierda de blog o donde me da la gana, porque así lo deseo yo. Cuidado, porque puedes tener todo lo que desees, y cuidado con las gilipolleces que deseas. Soy un inepto si quieres, pero me gusta provocar, te advierto sin previo aviso.
¿Os gusta la sarta de tontas y profundas frases que suelto en un párrafo? ¿Es acaso un párrafo? Están agolpadas y apelotonadas tras esos sucios y rotundos puntos.
Jamás me veréis conformista, con la cabeza agachada, y sintiéndome cómodo y feliz con el primer entretenimiento que un poderoso me ponga ante mis sentidos, no, yo no soy así, yo no soy como todos vosotros (te quiero, Tzara). Sería una estupidez tal cosa. Prefiero mantenerme en mi constante y natural divergencia quijoteril. Pruebo gotas de un lago con forma de río, mientras estoy en un océano lleno de islas.
Se nota que tengo sueño, porque desde que he acabado la sección sociopolítica, el texto es una mierda con palabras.
Cuando os deis cuenta de que podéis levantar la cabeza y mirar por encima del hombro a cualquier persona sin que esta os mire por debajo de vuestro sucio hombro, entenderéis que sois libres. Y cuando comprendáis tal estado y al instante hayáis girado la cabeza, cortado el brazo y estéis sonriendo con la sonrisa más estúpida y genial de vuestras vidas, entonces habréis alcanzado la felicidad.
Hasta ese momento, seguid comiéndoos el coco, prejuzgando y criticándome -os-.

//No sé como ha empezado esto; es broma, sí que lo sé. Lo que no sé es como ha tomado el camino que ha tomado y como he acabado en un embudo de ingentes estupideces de gran valor académico, personal y mental que poca relación tienen, sino toda, con los vocablos del inicio del texto.

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